martes, 5 de noviembre de 2013

¿Por qué hablar de comportamiento no verbal en lugar de lenguaje no verbal?


En muchísimos textos, y en diferentes medios, los términos comunicación no verbal, lenguaje no verbal y lenguaje corporal se emplean indistintamente, dando a entender que son el mismo concepto. Bajo mi punto de vista deberíamos ser más cautos a la hora de emplear unos u otros términos. Vayamos por partes.
En ocasiones nos encontramos con que se emplean los términos lenguaje corporal y lenguaje no verbal para referirse a lo mismo, pero a mi juicio es un error ya que el lenguaje no verbal también incluiría toda aquella información que transmitimos por la voz, mientras que el lenguaje corporal sería la parte referida a gestos, expresiones faciales, posturas y demás formas de expresión a través del cuerpo.

En cuanto a los conceptos de comunicación no verbal y lenguaje no verbal  su uso indistinto no es tan grave. Pero si la comunicación consiste en la transmisión de señales mediante un código común al emisor y receptor, y el lenguaje es un conjunto de señales que dan a entender algo, el empleo de los conceptos anteriores debería hacerse en el mismo sentido.
Muchos autores vienen a definir la comunicación no verbal como el proceso de comunicación mediante el envío y recepción de mensajes sin palabras, es decir, mediante indicios y signos que carecen de sintaxis (sin estructura sintáctica). Pero en ocasiones se emiten, por ejemplo, pequeños gestos sin la intención de comunicar o sin que puedan llegar a ser descifrados por el receptor (ya sea por desconocimiento de su significado; ya sea por no compartir el mismo código el emisor y el receptor; ya sea por ser estos muy breves y difíciles de detectar in situ, como ocurre con los microgestos). Sin embargo esos gestos también son de interés para nosotros, por lo que convendría hablar más de comportamiento no verbal, concepto que englobaría al de comunicación no verbal.

Hasta los años 80 en psicología se ha aplicado el término comunicación no verbal para referirse a ciertas conductas paralelas o alternativas al comportamiento verbal y que cumplen la función de transmitir información, pero a partir de esa década el término lenguaje no verbal se va sustituyendo por una visión del comportamiento no verbal que evita entrar en polémicas sobre el grado en que determinado objeto de estudio es comunicación no verbal o simplemente conducta informativa no verbal. 
Sobre la definición de comportamiento no verbal tampoco hay unanimidad (Corrace, 1980; Ricci y Cortesi, 1980, etc) siendo, bajo mi punto de vista, la más sencilla la ofrecida por Fernández Dols (1994) al definirlo como cualquier acción que no sea estrictamente verbal. Dols distingue entre lo verbal,  como un canal que transmite mensajes regidos por un código lingüístico, y lo vocal como un canal cuyo soporte para la transmisión de mensajes es la voz. Dols entiende el estudio del comportamiento no verbal como: "el estudio de mensajes vocales y no vocales que no poseen un código explícito, invariable y constituido por unidades discretas, es decir, un código lingüístico".

 

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